Claves para la detección oportuna de las hepatitis virales

Las hepatitis virales afectan en la actualidad a cientos de millones de personas en todo el mundo. Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 240 millones de personas conviven con la forma crónica de la hepatitis B y otros 150 millones con la forma crónica de la hepatitis C. En la actualidad, los estudios de laboratorio constituyen una herramienta fundamental para la detección, el diagnóstico oportuno, el seguimiento y el control del tratamiento de estas afecciones virales.

«La hepatitis es una inflamación del hígado causada generalmente por una infección viral. Se conocen cinco tipos principales de virus de la hepatitis denominados A, B, C, D y E», explica la doctora Melina Kirpach, bioquímica adjunta de Laboratorio Maipú. «Los tipos de virus A y E causan generalmente infecciones autolimitadas. La infección por los virus B y C es usualmente asintomática o con síntomas similares a la gripe, pero existe una porción de pacientes infectados que no resuelven la infección aguda y, por este motivo, se convierten en infectados crónicos. Las infecciones por el virus de la hepatitis D solo ocurren en las personas infectadas con el virus de la hepatitis B, y pueden causar una afección más grave y tener un peor desenlace».

La importancia del diagnóstico oportuno de las hepatitis virales está dada por el hecho de que la forma crónica de las hepatitis B y C constituyen la causa más común de cirrosis hepática y de cáncer de hígado. Con tratamiento precoz y adecuado, es posible prevenir el desarrollo de estas afecciones asociadas a las hepatitis virales, que ocasionan la muerte de 1,4 millones de personascada año, según estadísticas de la OMS. «Los estudios de laboratorio para la detección de la hepatitis viral se basan en la detección de antígenos y/o anticuerpos, para lo que es necesario tan solo una simple extracción de sangre al paciente», señala la doctora Melina Kirpach. En el caso de la hepatitis A, se determina la presencia de anticuerpos IgM y anticuerpos IgG para el virus de la hepatitis A. Para la hepatitis B, se buscan anticuerpos contra el antígeno de superficie del virus, lo que también es útil para saber si se generó protección a través de la vacuna y para evaluar la etapa aguda de la infección. «Otras pruebas serológicas son los anticuerpos anti-core totales, anticuerpos anti-core IgM y carga viral, entre otras, que nos ayudan a saber en qué estadio de la hepatitis B está el paciente y realizar el control postratamiento y convalecencia », agrega la especialista. Por último, en el caso de la hepatitis C, «la determinación de los anticuerpos totales contra el virus C nos sirve para diagnosticar infección con este tipo de virus»

Medidas de prevención Las hepatitis A y B pueden ser prevenidas mediante vacunas. En las otras hepatitis, que no pueden evitarse mediante vacunas, es importante prevenir sus vías de transmisión:

  • Beber y utilizar agua potable para el lavado de alimentos. • Mantener adecuadas medidas higiénico-sanitarias generales.
  • Uso de material descartable en procedimientos como la realización de tatuajes, piercings, etcétera.
  • Correcta esterilización del material quirúrgico y odontológico.
  • No compartir agujas ni jeringas.
  • Detección del virus en la sangre y hemocomponentes a transfundir.
  • Prevención perinatal. • Correcta utilización del preservativo durante las relaciones sexuales.

Sumate a nuestra comunidad!

Suscribite a Diagnóstico Maipú

 

Tus datos están en buenas manos.

¿Estás buscando algo en especial?

Maquetado: Super Diseño Web